Esto es lo que pasa un sábado. Míralo con y sin nosotros.
21:47 de un sábado. Entra una consulta por Instagram en una peluquería: corte y color, 68 €.
Estabas cerrando el local. El móvil, en el bolso.
No hiciste nada mal: estabas trabajando. Pero quien pregunta un sábado por la noche escribe a dos o tres sitios y va al primero que le contesta. No compara precios ni pide referencias.
En un mes normal esto no pasa una vez. Pasa ocho o diez.
Sabemos que no puedes estar en todo.
Estás atendiendo a alguien y entra un mensaje. Suena el teléfono y no puedes cogerlo. Otra persona quiere cambiar su cita. Y justo entonces se abre un hueco mañana.
Contestas cuando encuentras un momento
Los mensajes llegan mientras trabajas. Cuando consigues responder, algunos ya han reservado en otro sitio.
Persigues confirmaciones
Quién viene, quién cambia, quién no contesta. Preguntarlo se ha convertido en parte de la rutina.
Las cancelaciones llegan en mal momento
Se queda una hora libre y no hay tiempo de avisar a quien la habría cogido encantado.
El seguimiento depende de acordarse
Próximas visitas, presupuestos y clientes que deberían volver se quedan pendientes porque siempre hay algo más urgente.
La información está por todas partes
Una parte en WhatsApp, otra en la agenda, otra en una libreta y otra en la cabeza de alguien.
El negocio se va a casa contigo
Cierras, y todavía quedan mensajes por contestar y citas que colocar para mañana.
No estás haciendo nada mal. Es que hay demasiadas tareas pequeñas que dependen de ti o de alguien de tu equipo. Y cada mensaje contestado tarde puede acabar siendo una cita que se va a otro sitio.
Una sola puerta de entrada, y tú sigues viéndolo todo.
Cuánto te cuesta al año contestar tarde.
Mueve las tres barras con tus datos. No guardamos nada de lo que pongas aquí.
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Es una estimación con tus propios números, no una promesa. Nadie recupera el 100 % de las consultas que se contestan tarde, y nosotros tampoco. Sirve para ver el tamaño del agujero.
No hace falta cambiar todo el negocio. Preferimos no hacerlo.
Buscamos una sola tarea que se repita mucho, que te quite tiempo y cuyo resultado se pueda comprobar. Empezamos por ahí.
- Si se te escapan consultas
- Damos la primera respuesta cuando tú no puedes, con tus precios y tus horarios.
- Si persigues confirmaciones
- Recordamos, confirmamos, y dejamos que cambien o cancelen la cita ellos solos.
- Si las cancelaciones dejan huecos
- Avisamos a quien estaba esperando sitio antes de que la hora se pierda.
- Si los clientes no vuelven
- Les escribimos cuando toca volver, con un mensaje que no suena a publicidad.
- Si los presupuestos se enfrían
- Hacemos el seguimiento para que no dependa de que alguien se acuerde.
- Si tienes la información repartida
- Dejamos en un sitio qué se ha hecho, qué falta y a quién le toca.
Tus clientes van a seguir hablando con personas.
Las preguntas de siempre —precio, horario, hueco— se resuelven rápido. Una duda rara, una queja o una excepción llegan a ti, con aviso previo.
- Empezamos por lo que ya usas. Miramos cómo trabajas antes de recomendar nada. No añadimos otra aplicación si no hace falta.
- Las reglas las decides tú. Qué se contesta solo, qué se envía, con qué palabras y cuándo tiene que entrar una persona.
- Sabes en todo momento qué pasa. Ves cada conversación y cada cita. No montamos algo y desaparecemos.
- Siempre hay alternativa. Si un día falla, tu equipo sigue a mano como siempre. Una solución que te bloquea no es una solución.
- Vamos poco a poco. Probamos un proceso, miramos el resultado, y sólo ampliamos si de verdad ayuda.
- Consultas atendidas fuera de horario28
- Citas cerradas16 · 924 €
- Huecos de cancelaciones, cubiertos4
- Esperan que las llames tú2
- Tiempo medio de respuesta41 s
El precio está aquí porque preguntarlo no debería costarte una reunión.
- Puesta en marcha
- 500 €
- Cada mes
- 120 €
- Permanencia
- 3 meses
- Listo en
- 10 días
Es el precio de lanzamiento para los cinco primeros negocios con los que trabajemos, y después no lo repetimos. A cambio pedimos una cosa: que nos dejéis contar vuestros resultados con números reales.
Si durante el primer mes el sistema no atiende ni una sola consulta fuera de tu horario, te devolvemos los 500 € de la puesta en marcha. Sin discusión y sin tener que explicar nada.
Lo ponemos por escrito en el acuerdo. Si no funciona, el problema es nuestro, no tuyo.
Así empezamos.
Cuatro pasos, y en ninguno tienes que saber de tecnología.
- 01
Consultoría gratuita de 30 minutos.
Por videollamada, para conocernos. Nos cuentas un día normal y dónde se te va el tiempo.
- 02
Propuesta por escrito.
Qué haríamos, en qué orden y cuánto cuesta, con todo detallado. La lees con calma y decides.
- 03
Una sola tarea para empezar.
La que más tiempo te quita. Funcionando en 10 días y sin tocar nada más del negocio.
- 04
Seguimiento cada mes.
Miramos juntos qué ha funcionado y qué conviene ajustar. Si no funciona, lo arreglamos o lo paramos.
30 minutos por videollamada, sin compromiso.
Somos dos y hablas siempre con nosotros.
Adrián está en Valencia y Mey en Málaga. Trabajamos en remoto, y si algo falla, nos escribes a nosotros directamente.

Valencia · IA y automatización
Sabe hacer que la inteligencia artificial escriba y conteste como lo haría una persona, conectar programas para que el trabajo repetido se haga solo y crear aplicaciones online desde cero.

Málaga · Marketing y clientes
Desde 2019 trabaja en todo el camino que hace un cliente: desde que alguien ve un anuncio o pregunta por primera vez hasta que compra, y lo que pasa después. Sabe en qué punto se pierden los clientes y cómo evitarlo.
Estamos empezando y no vamos a disimularlo. Por eso los cinco primeros tienen un precio que después no repetiremos, y por eso vamos a estar mucho más encima de vuestro negocio de lo que estaría nadie más.